Ocho pájaros
en la rama más alta.
Transitando kali yuga.
A.M.A.
Ilustración: Edward Miller
"Quien quiera conocer, que ofrezca y vaya.
Quien quiera opinar, que peregrine."
Les convido la frase con la que el cantante y escritor argentino Luis Pescetti (@luispescetti) finalizó una reflexión. Resonó fuertemente cuando la leí, por lo breve y contundente. Pero sobre todo, porque en estos tiempos en donde reina la inmediatez de las noticias, las redes, la posverdad, las noticias falsas y la palabra fácil y hay cada vez menos lugar para desacelerar, respirar profundo, leer entre líneas con una mirada más amplia, inclusiva, compasiva y proactiva...da en el clavo con solo dos oraciones.
El zafu como un elemento más de la práctica:
Para mejorar la alineación, balanceando e interconectando los opuestos.
Para dejarnos sostener por él y sintiendo la pelvis, armar una torsión.
Para sentirnos en conexión con la tierra intentando un medio puente.
Para estar aquí y ahora, respirando profunda y conscientemente, juntos...
A.M.A.
Gracias por la posibilidad de la foto Marcela, Yesi, Amalia, Cami, Roxana, Daniel, Nico, Fede y Lucas
Me llega una invitación: Ir hacia el silencio, el gran silencio, ese que reordena y repara el interior. Ese que ayuda a aceptar y amar al pequeño yo pero impulsa más allá de él...a la profundidad y la hondura del corazón.
Ese, que tal como lo expresa J. Carballal, "permite tener una mirada honesta hacia nosotros mismos para ayudar a destapar el ego más inflado: el espiritual".
Ese silencio (tan necesario!) desde el que podemos observar, informarnos e interpretar el mundo exterior para salir luego a la comunidad más despiert@s y comprometid@s.
A.M.A.
Ilustración: Brocha
"Nace brillante
el sol todos los días.
Milagroso hoy."
J. G. Bello Porras
CELEBRANDO los 20 años que pasaron desde aquel julio del 2004 cuando docencia y yoga se dieron las manos, celebrando poder hacer lo que amo: dar clases de yoga, celebrando el camino recorrido con sus subidas y bajadas...y AGRADECIENDO a mis maestros de ayer y de hoy, por sus generosas enseñanzas, a todas las personas que pasaron por mis clases (sobre todo por la confianza y el cariño!), a mi familia que me acompañó incondicional todos estos años y a la Vida por este regalo inmenso que espero poder seguir compartiendo algún tiempo más.
A.M.A.
A veces hay que parar, detenerse, respirar profundo y observar-se para volver al centro...es hora de savasana.
Es hora de recostarse y sentir la conexión con la tierra, de echar raíces sintiéndonos sostenidos, seguros, acunados por la Pacha, de respirar con consciencia lenta y profundamente, de dejar que el cuerpo se sienta pesado, las articulaciones sueltas y los músculos flojos con cada exhalación. Es hora de soltar amarras...somos sostenidos!
Cuando? al finalizar la práctica de yoga o cuando sientas que lo necesitas. Solo 10 minutos bastan. Darte tiempo y espacio son la clave y te aseguro que esos pocos minutos, si perseverás, marcarán un antes y después en tu día.
Quizás después del savasana tengas ganas de prepararte una taza de té calentita o un matecito y comenzar el día de otra manera.
Probamos?
A.M.A.
Ilustración: Dylan Glynn
Pasan cosas en las esquinas soleadas:
los humanos buscamos centrarnos,
detenernos, extendernos, abrirnos, integrarnos una y otra vez.
Una y otra vez.
Y la gata en eje, quieta, elongada, disponible, presente...se despereza.
Y en la esquinas nubladas?
Lo mismo 😉🙏
A.M.A.
"Notar lo que está sucediendo mientras está sucediendo. Prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar" Jon Kabat Zinn
Perfumando y
doblando la ropa del día.
Estás aquí.
Aroma a rosas.
Estiro la ropa
que el lavado arrugó.
Una pila de ropa,
mis manos acarician
tu presencia.
A.M.A.
Existe un instante que muta según el momento del año.
Un instante en el que los rayos del mañanero sol atraviesan las hojas del ficus e ingresan por la pequeña ventana del baño.
Un instante, en el que la luz rebota saltarina, en las paredes, dibujando estelas mágicas y algún que otro arco iris.
Un instante diminuto: hoy, 17 de marzo, fue entre 9:7 y 9:11.
Luego desapareció, siguió un recorrido que ya no pude presenciar.
Será posible que ser testigo de ese instante me de tanta alegría?!
Sí...
A.M.A.
Encuentro en el bolsillo flores de tilo (las recogí durante la caminata de ayer) y me acercan como al pasar las palabras de Jaraslav Seidert .
Ojalá que las palabras se esparzan por el aire con esas intenciones. A veces se puede, a veces no. El intento siempre está...por más palabras que alimenten como el pan y serenen los ánimos como el tilo.
"...Sin embargo quisiera encontrar aún palabras
que estén amasadas,
de miga de pan,
o de olor de tilos..."
La encuentro frente a la puerta de entrada.
El viento la trajo hasta acá después de la lluvia de ayer...en el trajín de la mañana podría haber pasado sin notarla pero algo hizo que bajara la mirada y me percatara de su presencia. Al acercarme pude notar gotitas de distintos tamaños sobre su superficie que saciaron, unos segundos antes, la sed de una mosquita y cumpliendo la función de una lupa me permiten distinguir la nervaduras de esa hojita solitaria.
Qué belleza, qué perfección! La madre natura siempre sorprendiendo y enseñando.
Nosotros también somos gotas...
A.M.A.