Qué bella esta pintura de Sandra Bierman!
cuántas emociones y recuerdos surgen en mi...mirarla me lleva de la mano dulcemente a recordar un día muy especial.
Aquel que compartimos juntas mi primera hija y yo. El día de su nacimiento.
Las dos solas en la habitación de la clínica casi sin dormir nos
miramos y reconocimos en la noche silenciosa a través de los olores, los
sonidos, la piel, la teta, la mirada...un momento único, feliz, que
quedará grabado en mi mente y corazón.
A. M. A.
viernes, 15 de febrero de 2019
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
DESDE EL YOGA
El yoga acompaña mi vida desde los 34 años. Fui tomando clases y formándome para comenzar el camino de facilitadora a mediados de 2004. La ...
-
La foto que subí junto a esta breve reflexión me interpeló. Camino viendo la dolorosa situación de muchos, cada vez son más. Y no puedo de...
-
El frío cala los huesos y la espera se hace larga. Una mano solidaria acerca un té y algo parecido a la paciencia o la resignación se pu...
-
Hay situaciones a las que no quiero acostumbrarme, ni quiero normalizar la desigualdad que día a día observo crecer despiadadamente a mi ...
