martes, 6 de junio de 2017

MIRARNOS

Viajaba a CABA en tren cuando él sube. Menudo, de unos 60 años, bajito...se para con determinación en el centro del vagón y con voz suave comienza a hablar de Dios (o ponele el nombre que quieras), de su Amor, de que somos manifestaciones de Él, de que somos Él...luego cantó dulcemente una alabanza.
Algunos lo escuchamos, muy pocos lo miramos. Me parece que no le importó, sin embargo al finalizar me miró directamente a los ojos y le correspondí. Giró y siguió su camino...
Me alegró el corazón...
A. M. A.

CINTIA

 "...Uno no puede sentir lo sentido por otro, eso es cierto. Pero uno puede estar ahí, en ese sitio compartido, y sentir lo propio......