La respiración esconde un gran regalo. Si la observamos atentamente una y otra vez, nos hacemos presentes al
instante, al ahora. Y mientras tanto vamos entrenando la mente en el
arte de la concentración. Seguramente la distracción aparezca...vuelve a
intentarlo. Perseverar es la respuesta.
A. M. A.
sábado, 8 de julio de 2017
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
-
Hay situaciones a las que no quiero acostumbrarme, ni quiero normalizar la desigualdad que día a día observo crecer despiadadamente a mi ...
-
Puede un pequeño gesto hacer la diferencia? Unas tostadas calentitas sobre la mesa esperándote cuando te levantás, Un tecito caliente al f...
-
La foto que subí junto a esta breve reflexión me interpeló. Camino viendo la dolorosa situación de muchos, cada vez son más. Y no puedo de...
