y la luz entró.
No necesitó de mi permiso
para inundar de luz el lugar, sus plantas, sus animales,
mi ser.
Solo esperaba
el gesto, la acción,
el primer paso confiado.
Lo demás, lo esencial, vino por añadidura.
A. M. A.
"...Uno no puede sentir lo sentido por otro, eso es cierto. Pero uno puede estar ahí, en ese sitio compartido, y sentir lo propio......