El frío cala los huesos
y la espera se hace larga.
Una mano solidaria acerca un té
y algo parecido a la paciencia o la resignación
se puede ver en sus rostros agradecidos.
El plato de comida llega
como un manto aliviador.
No es mucho, lo sé,
pero hoy con la panza llena
dormirán en el altar
del templo.
Mañana...volveremos a empezar
para que algo comience a cambiar.
A. M. A.
domingo, 7 de julio de 2019
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
Despierto a las siete, remoloneo en la cama y después de estirarme un poco me levanto. Al ingresar al baño un primer rayo de sol me pega e...
-
Amanece y detrás de los árboles asoma la luz, podrás pensar que es la luz primordial, sí pero no, paradoja. La única y primera luz habita e...
-
Hay momentos en que la humanidad se ve como dentro de un paisaje nebuloso, pareciera que el sol no va a salir nunca: confusión, violencia f...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu comentario es valioso, gracias!