Cuando dejé la llave sobre la mesada terminé de ser consciente que se
cerraba un ciclo y comenzaba otro...nos acompañaron en esos momentos los
dos padrinos (no fue casual).
Volví a casa llorando (no puedo
negar el dolor)... y recordando algo que había escuchado tantas veces
decidí que este me atravesara y me inundara...
Pero el presente, este
ahora me tomó con todas sus fuerzas: mi nieta, hijos, esposo, amigos, el
curso de acompañamiento bioespiritual con esa práctica de "escuchar el
cerebro" tan genial fueron los mensajeros: comienza un nuevo
amanecer...uno más...
A. M. A.
jueves, 7 de junio de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
DESDE EL YOGA
El yoga acompaña mi vida desde los 34 años. Fui tomando clases y formándome para comenzar el camino de facilitadora a mediados de 2004. La ...
-
La foto que subí junto a esta breve reflexión me interpeló. Camino viendo la dolorosa situación de muchos, cada vez son más. Y no puedo de...
-
El frío cala los huesos y la espera se hace larga. Una mano solidaria acerca un té y algo parecido a la paciencia o la resignación se pu...
-
Hay situaciones a las que no quiero acostumbrarme, ni quiero normalizar la desigualdad que día a día observo crecer despiadadamente a mi ...
