Los agapanthus me recuerdan mi primera infancia:
La casa de los abuelos en Dock Sud y ese pasillo de ingreso enmarcado por las bellas flores aliladas,
la feria municipal de los sábados en la puerta y salir de la mano de la abuela a investigar lo que a mis 5 años era todo mundo fascinante.
Los baños con sales de Carhué en el fuentón de chapa y ese batido raro que la abuela Ana me daba por la tarde de yemas, azúcar y oporto? (puede ser?) para que engorde, jajaja!
Acompañar al abuelo Fede a recorrer la cancha del Club Sportivo Dock Sud y traerme los caramelos de eucaliptus que él "mágicamente" encontraba en las ramas de los árboles.
Deleitarme luego con los ñoquis con salsa naranja, sí, la salsa de la abuela era naranja no roja. Siempre me pregunté por qué y creo que quizá usaba muchas zanahorias pero no estoy tan segura. Solo sé que era deliciosa.
Me encantaba ir a lo de mis abuelos. Nos amamos profundamente y los disfruté hasta mi juventud.
Hoy florecieron agapanthus en casa y los abuelos Ana y Fede anduvieron por aquí...
A. M. A.
sábado, 30 de noviembre de 2019
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