El té anuncia siempre el final de la clase.
Nos reúne y une invitándonos a compartir vivencias, risas, dolencias, la Vida misma.
El Yoga encontró en ese círculo final compartido su síntesis perfecta.
Gracias y hasta pronto!
Adriana.
El yoga acompaña mi vida desde los 34 años. Fui tomando clases y formándome para comenzar el camino de facilitadora a mediados de 2004. La ...