Transitar
las espinas para, en todo su esplendor, florecer en el silencio y la
aparente quietud de la noche...
Durante el día las secuelas de la
actividad nocturna: atrajo a muchísimas abejas que libaron su néctar y a
las pocas horas fué abono generoso y desinteresado de la tierra.
A. M. A.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
DESDE EL YOGA
El yoga acompaña mi vida desde los 34 años. Fui tomando clases y formándome para comenzar el camino de facilitadora a mediados de 2004. La ...
-
La foto que subí junto a esta breve reflexión me interpeló. Camino viendo la dolorosa situación de muchos, cada vez son más. Y no puedo de...
-
El frío cala los huesos y la espera se hace larga. Una mano solidaria acerca un té y algo parecido a la paciencia o la resignación se pu...
-
Hay situaciones a las que no quiero acostumbrarme, ni quiero normalizar la desigualdad que día a día observo crecer despiadadamente a mi ...
