Tempranito, a la mañana, llegó el colibrí...contemplar su belleza, su
pequeñez y velocidad fue un placer. La primavera con todas sus flores
es evidentemente su estación del año.
Maestro del instante vivido en plenitud.
Haikus para él:
"tiembla el rocío
y las hojas moradas
y un colibrí"
jueves, 5 de octubre de 2017
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