Comenzamos siempre la clase de yoga armando un mudra 馃檹, inspirando llevamos el gesto de nuestras manos hacia el cielo y exhalando lo acercamos al coraz贸n. Este primer y sencillo movimiento nos permite comenzar a tomar conciencia de c贸mo llegamos a la clase desde lo corporal, lo emocional, lo mental y dar el paso inicial para adentrarnos durante una hora a un mundo de auto exploraci贸n, de auto conocimiento en donde no hay apuro y la respiraci贸n se transforma en el pilar que sustenta la clase.
Al finalizar volvemos a armar el mismo mudra para despedirnos y agradecer la oportunidad que hemos tenido de compartir juntos una clase presencial o virtual. Volvemos a llevarlo al cielo al inspirar y al coraz贸n al exhalar.
Suceden muchas cosas durante la pr谩ctica pero si hoy te focalizas solamente en estar atento, observ谩ndote amorosamente en estos dos momentos: el inicial y el final, has dado un gran paso...te invito a hacer la experiencia!
A. M. A.



